Ésta es una pregunta que a menudo se hace a nuestro médico de cabecera (y, muy buscada en Google), especialmente cuando el paciente que está recibiendo el tratamiento se va de vacaciones o tiene un evento social.

¿Puedes beber alcohol si estás tomando antibióticos?

Debe evitarse estrictamente el consumo de alcohol cuando estamos tomando cierto tipo de antibióticos como veremos a continuación.

Aunque lo mejor, es no tomar alcohol si nos encontramos, o cuando estamos tomando cualquier tipo de antibiótico.

Abstenerse del consumo de alcohol hará trabajar menos a tu cuerpo, permitirá dormir mejor, y facilitará el proceso de recuperación en general.

A pregunta más concreta de:

¿Pueden el alcohol y los antibióticos interactuar?

Sí.

Existen ciertos antibióticos que pueden ser directamente afectados por el alcohol.

Beber alcohol mientras los tomamos puede alterar la manera en la que el medicamento es metabolizado en el cuerpo, lo que puede significar que el tratamiento pierda eficacia.

Además, puede aumentar el riesgo de experimentar efectos secundarios. Simplemente tomar antibióticos por si solos puede provocar efectos secundarios, pero si bebemos alcohol mientras tomamos antibióticos puede incrementar la probabilidad de que estos suceden, o empeorar los síntomas.

En este artículo hablaremos de qué antibióticos en particular son conocidos por interactuar con el alcohol, como esa interacción puede ocurrir en el cuerpo, y qué hacer si estás tomando antibióticos y no estás seguro.  

Antibióticos conocidos por causar interacciones

Si puedes o no beber alcohol mientras tomas antibióticos, dependerá fundamentalmente del tipo de antibiótico que estés usando. La seguridad social dice que, con algunos antibióticos comunes, beber alcohol en moderación no debería causar un problema.

“Moderación” significa mantener dentro de los límites bajo de riesgo:

 

  • hombres y mujeres no deben consumir mas de 14 unidades de alcohol a la semana;

y:

  • si alguien bebe 14 unidades a la semana, debe distribuir las unidades;
  • y dejar algunos días a la semana sin beber alcohol.

Sin embargo, como veremos a continuación, existen ciertos antibióticos que son conocidos por interactuar con el alcohol, y que mezclar alcohol con estos puede incrementar seriamente el riesgo de efectos secundarios.

Por ejemplo, si estás tomando:

  • Metronidazol, o
  • Tinidazol

Deberías evitar el consumo de alcohol por completo si.

Metronidazol (también conocido como Flagyl) y el Tinidazol (también conocido como Fasigyn) se usan para tratar algunos tipos de infecciones vaginales (como la tricomoniasis), infecciones de la boca, y algunos tipos de úlcera infectadas. El Tinidazol se usa también en ocasiones en el tratamiento de enfermedades intestinales causadas por un tipo de bacteria llamado H. pylori.

Cuando se toman estos antibióticos, se debe evitar también el uso de medicamentos para la tos y enjuagues bucales que contengan alcohol.

Además:

  • En el caso del Metronidazol, debes evitar tomar alcohol hast 48 horas después de terminar el tratamiento.
  • Si estás tomando Tinidazol, debes mantenerte alejado del alcohol hasta 72 horas después de que hayas terminado con el tratamiento.

 Mezclar alcohol con estos medicamentos en particular puede causar:

  • Dolor en el pecho
  • Enrojecimiento
  • Latido cardíaco irregular o rápido
  • Sentirse o estar enfermo
  • Dolores de cabeza
  • O pérdida del aliento

Estos son otros antibióticos que son conocidos por causar reacciones cuando se mezclan con alcohol; por lo que es recomendable evitar beber alcohol si los estás tomando.

Estos incluyen:

  • Co-trimoxazol (que contiene Trimetoprim y Sulfametoxazol)
  • Doxiciclina
  • Eritromicina
  • Y Linezolid

El Co-trimoxazol, usado para tratar diferentes condiciones entre las que se incluyen la infecciones de la vejiga y los pulmones, puede en ocasiones causar reacciones como las que se describen anteriormente con el consumo de alcohol; y ambos, la doxiciclina y la eritromicina pueden perder efectividad cuando se mezclan con alcohol.

¿Cómo interactúan con el alcohol?

Existen diversas maneras en la que el alcohol puede afectar a la manera en la que los antibióticos trabajan.

El alcohol es procesado en el cuerpo por las enzimas del hígado, al igual que alguno antibióticos. Cuando el alcohol y los antibióticos se consumen al mismo tiempo, el alcohol absorbe la capacidad enzimática, lo que significa que el antibiótico no se descompone correctamente. Esto puede significar que el fármaco no se metaboliza de la manera que debería, y por lo tanto no funciona tan bien.

Además, debido a que le antibiótico no se puede descomponer y excretar de manera suficiente, altos niveles del fármaco permanecen en el cuerpo, lo que incrementa la toxicidad, y las probabilidades de experimentar efectos secundarios.

¿Qué hago si no estoy seguro?

En algunos casos, su médico le aconsejará evitar el consumo de alcohol cuando le recete un ciclo de antibióticos. Si no le comenta nada y tiene dudas, pregunte a su médico de cabecera si puede mezclar alcohol con ese antibiótico en concreto.

Aunque, por todas las razones explicadas con anterioridad, lo mejor es no beber nada de alcohol mientras tomemos antibióticos. Esto ayudará a que el cuerpo descanse y se recupere con mayor rapidez.